domingo, 26 de marzo de 2017

Día Mundial del Teatro 2017

Riñon 2012
Cada 27 de marzo celebramos las Dionisíacas Teatrales en todo el Mundo, HOY en cada rincón del planeta estará un grupo de personas buscando conectarse con este hilo divino que se llama Teatro. Sin embargo, en medio de la celebración y de los mensajes en los que nos vemos atrapados creo que el mismo Teatro nos está llamando reflexionar sobre lo que estamos buscando, lo que estamos estudiando y lo que estamos revisando a diario.

El Teatro no es una excusa para buscar el gesto superfluo, necesitamos urgente un Teatro que entre en la exploración y representación del Mundo como lo imaginamos, como lo queremos, que no se pierda este horizonte en medio de las luces y del público que está entrando a las salas, este público debemos llevarlo al punto que se revise y se enamore de lo que hacemos, que se internalice. No queremos un Teatro que nos entretenga solamente,  sino que sea  motivo de vida y razón de existencia de todos los que nos encaminamos por estas sendas, que de una u otra manera estamos comprometidos completamente con no dejarlo morir.

Zuela, 2012
Necesitamos un Teatro que se aleje de las súplicas de sus hacedores, que dejen de ser víctimas y que vengan de frente a los espacios que son propios de él, que es el Mundo entero.

Necesitamos un teatro que sea hecho de fibras humanas, que no se convierta en simple divertimento, que para eso ya hay muchas alterativas en este Mundo de medios y mediaciones.

Necesitamos este Teatro que no se desmaye ante los embates de la burocracia y de los centros de poder que intentan callarlo por ignorancia y por convicción de quienes lo ostentan.

Necesitamos un Teatro que se ría, que sufra, que goce de los placerse, que entre en la gruta de los sentimientos y que cuestione la existencia de lo humano.

Necesitamos un Teatro que incomode, que no se preste a manipulaciones y que luche sin cesar.
Yorick, 2016

Necesitamos un Teatro que se revitalice en cada montaje en cada función, en cada sesión, en cada ensayo, en cada lectura, en cada pensamiento de quienes estamos día a día tratando de verlo y de estudiarlo, porque la vida no alcanza para desentrañarlo y darle las respuestas que él exige, porque no la hay, simplemente está allí mirándonos y obligándonos a convivir con él.

Necesitamos un Teatro que esté a la altura de lo que somos, de esta humanidad que intenta dispersarse, pero por todos lados busca entrar en el Teatro como aliciente y expone sus cicatrices que nos hablan negándonos y contradiciéndonos.

Porque a fin de cuentas, nosotros comprendemos que el Teatro somos nosotros y sin nosotros él no existe, pero somos recíprocos y de igual manera vivimos desde su representación.

Medea..., 2015
Ese es el Teatro que necesitamos, que sea más natural, que se refugie y se alimente de lo más primitivo de lo que somos, de este Cuerpo que quiere actuar, bailar, jugar y representarse una y otra vez.

Ese el Teatro que necesitamos, de teatristas que se sientan claros y confundidos, pero comprometidos sin medida, que se viva realmente por lo que somos, por lo que realmente existimos.

Ese es el Teatro que sueño, ese el Teatro que debemos buscar y nunca descansar para que él mismo sea quien respire. Ese es inevitablemente el Teatro que sueño, que vivo, que edifico a medida que pasan los días, espero que también podamos entrar en esta sintonía con mis queridos y apreciados teatristas.

¡SALUD Y QUE LLUEVA MUCHÍSMA MIERDA!!!


José Ramón Castillo, 2017

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@IncineradorT

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Por ahora sólo me retiro dejando el Mensaje del Día Internacional del Teatro 2017.
Por Isabelle Huppert, Francia*

Bueno, pues aquí estamos otra vez. Reunidos nuevamente en primavera, 55 años después de nuestra reunión inaugural, para celebrar el Día Mundial del Teatro. Tan solo un día, 24 horas, es lo que se dedica a conmemorar el teatro alrededor del mundo. Y aquí estamos en París, primera ciudad del mundo en cuanto a los grupos de teatro que atrae, para venerar el arte del teatro.
París es una ciudad del mundo, idónea para acoger las tradiciones teatrales del planeta en un día de celebración; desde aquí, en la capital francesa podemos transportarnos a Japón al experimentar el teatro Noh y Bunraku, trazar una línea desde aquí a formas de pensar y expresiones tan diversas como la Ópera de Pekín y el Kathakali; el escenario nos permite permanecer suspendidos entre Grecia y Escandinavia mientras nos dejamos arropar por Esquilo e Ibsen, Sófocles y Strindberg; nos permite ir y venir entre Gran Bretaña e Italia mientras resonamos con Sarah Kane y Pirandello. En el espacio de estas veinticuatro horas podemos vernos transportados de Francia a Rusia, de Racine y Molière a Chejov; incluso podemos atravesar el Atlántico siguiendo un impulso de la inspiración para trabajar en un campus en California, ayudando a algún o alguna joven estudiante de allí a abrirse camino en el mundo del teatro.
De hecho, el teatro tiene una vida tan palpitante que desafía el tiempo y el espacio; sus obras más contemporáneas se nutren de los logros alcanzados en siglos pasados, e incluso los repertorios más clásicos cobran modernidad y vitalidad cada vez que se interpretan de nuevo. El teatro renace siempre de sus cenizas, despojándose solo de sus convenciones anteriores para manifestarse a través sus nuevos y modernos formatos; es así como se mantiene vivo.
Así pues, el Día Mundial del Teatro no es, evidentemente, una fecha cualquiera que podamos dejar perderse en una continua sucesión de días. Es un día que nos permite acceder a un inmenso continuo espacio-temporal a través de la inmensa majestad del canon teatral mundial. Para poder conceptualizar esta idea, permitidme que cite a un dramaturgo francés, tan brillante como discreto, Jean Tardieu. Al pensar en el espacio, Tardieu dice que lo sensato es preguntar "¿cuál es el camino más largo entre uno y otro?"... Para el tiempo, nos sugiere medir, "en décimas de segundo, el tiempo que se tarda en pronunciar la palabra 'eternidad'"... Respecto al espaciotiempo, sin embargo, nos dice: "antes de quedarte dormido, fija tu mente en dos puntos del espacio, y calcula el tiempo que se tarda, en un sueño, en ir de uno a otro". Son las palabras en un sueño las que siempre han quedado fijadas en mi mente. Es como si Tardieu y Bob Wilson se hubieran encontrado. También podemos resumir la singularidad temporal del Día Mundial del Teatro citando las palabras de Samuel Beckett, que hace decir, en su estilo expeditivo, a su personaje Winnie: "Oh que bonito día habrá sido". Al pensar en este mensaje, que me siento honrada de haber sido elegida para escribir, recordé todos los sueños de todas esas escenas. Por ello, bien podría decirse que no he acudido sola a esta sala de la UNESCO; cada uno de los personajes que he interpretado en toda mi vida se encuentra hoy aquí conmigo, papeles que aparentemente se desvanecen cuando cae el telón, pero que han conformado una suerte de vida subterránea en mi interior, esperando a ayudar o a destruir los papeles que vengan a continuación; Fedra, Araminte, Orlando, Hedda Gabbler, Medea, Merteuil, Blanche DuBois... Asimismo me complementan, a día de hoy, todos los personajes que he amado y aplaudido como espectadora. Y es por ello que pertenezco al mundo entero. Soy griega, africana, siria, veneciana, rusa, brasileña, persa, romana, japonesa, neoyorquina, marsellesa, filipina, argentina, noruega, coreana, alemana, austriaca, inglesa, una auténtica ciudadana del mundo, en virtud de la amalgama de personas que residen en mi interior. Porque es aquí, en el escenario y en el teatro, donde encontramos la auténtica globalización.
En el Día Internacional del Teatro de 1964, Laurence Olivier anunció que, tras más de un siglo de luchar por ello, acababa de crearse un Teatro Nacional en el Reino Unido, que él quería transformar inmediatamente en un teatro internacional, al menos en cuanto a su repertorio. Sabía bien que Shakespeare pertenecía al mundo entero.
En mis estudios previos para escribir este mensaje, me alegré de saber que el mensaje inaugural del Día Mundial del Teatro en 1962 le fue confiado a Jean Cocteau, un candidato idóneo por su autoría del libro 'Vuelta al Mundo en 80 Días (Mi Primer Viaje)'. Esto me hizo darme cuenta de que yo he dado la vuelta al mundo de manera diferente. Lo he hecho en 80 espectáculos o en 80 películas. E incluyo en esto las películas porque yo no hago diferencias entre representar una obra teatral y representar una película, que es algo que me sorprende cada vez que lo digo, pero
es verdad, es así, no veo diferencia alguna entre las dos cosas.
Cuando hablo aquí no soy yo misma, no soy una actriz, tan solo soy una de las muchas personas que el teatro utiliza como conducto para existir, y es mi deber ser receptiva a este hecho, o dicho de otro modo, nosotros no hacemos existir al teatro. Más bien es gracias al teatro que nosotros existimos. El teatro es muy fuerte. Resiste y sobrevive a todo, las guerras, la censura, la penuria.
Baste decir que "el escenario es una escena desnuda de un tiempo indeterminado": todo lo que precisa es un actor. O una actriz. ¿Qué van a hacer? ¿Qué van a decir? ¿Hablarán? El público espera, y lo sabrá, porque sin público no hay teatro, no olvidéis nunca esto. Una sola persona ya es un público. ¡Pero esperemos que no haya demasiadas localidades vacías! Las producciones de Ionesco siempre llenan las salas, y él representa este valor artístico con gran candidez y belleza poniendo, al final de una de sus obras, en labios de una anciana las palabras: "Sí, sí, morir en plena gloria. Muramos para entrar en la leyenda... al menos tendremos nuestra calle...".
El Día Mundial del Teatro existe desde hace 55 años. En 55 años, soy la octava mujer invitada a pronunciar un mensaje, si es que a esto se le puede llamar un 'mensaje', claro está. Mis predecesores (¡ay, cómo se impone el género masculino de la especie humana!) hablaron del teatro de la imaginación, de la libertad y de la originalidad para evocar la belleza, el multiculturalismo y formular preguntas incontestables. En 2013, hace tan solo cuatro años, Darío Fo dijo: "La única solución a la crisis reside en la esperanza de la gran caza de brujas contra nosotros: de esta forma emergerá una nueva diáspora de actores, quienes indudablemente sabrán derivar a partir de esta represión beneficios inimaginables al encontrar una nueva forma de representación". Beneficios Inimaginables – parece una bonita formula, digna de ser incluida
en cualquier discurso político, ¿no les parece?...
Encontrándome como me encuentro en París, a pocas semanas de unas elecciones presidenciales, quisiera sugerir que aquellos que parecen ansiar gobernarnos sean conscientes de los beneficios inimaginables que trae consigo el teatro. Pero también quiero remarcar: ¡nada de caza de brujas!
El teatro para mí representa al otro, es diálogo, y es la ausencia de odio. 'Amistad entre las gentes; bueno, yo no sé muy bien lo que esto significa, pero yo creo en la comunidad, en amistad entre espectadores y actores, en la unión duradera entre las gentes a quienes une el teatro: traductores, educadores, diseñadores de vestuario, artistas escénicos, académicos, practicantes y público. El teatro nos protege, nos cobija... yo pienso que el teatro nos ama... tanto como nosotros lo amamos a él... Recuerdo a un anticuado director de escena para quien trabaje, que antes de que se levantara el telón cada noche solía gritar, con voz firme y potente: ¡Abrid paso al teatro!' Y esas serán mis últimas palabras esta noche.
Gracias.

* Isabelle Huppert, Francia. Actriz francesa.




lunes, 6 de marzo de 2017

La Razón... de mi Actuación por Aníbal Grunn

UNA referencia en el Teatro Venezolano es Aníbal Grunn, con toda su experiencia y más de cuarenta años en este país caribeño dedicado a la loable “Razón” de formar teatristas y público sin descansar, este trabajo publicado por FUNDARTE en 2015 nos muestra una biografía repleta de altibajos, de sueños que van y se desvanecen, de ideas que surgen como sacadas de un enorme foso polifónico y de amigos/hermanos irremplazables que aparecen a lo largo del relato reiterativamente. Y es viviendo, porque así nos enfrentamos a la escena, porque a fin de cuentas, para hacer teatro hay que vivirlo, de lo contrario déjalo de lado que NO es un pasatiempo, el Teatro es una manera de hablar, de convivir y de existir.
Si aún no lo han leído vaya a cualquier librería y busque esta edición y disfruten de un Aníbal que se ve como un niño en Argentina mientras su madre le ayudaba a respirar porque su vida estaba en vilo, hasta el aporte de trabajo sin descanso que realiza por su tránsito por esta Venezuela, desde esas tierras al sur se detiene en este norte espléndido. Anibal ya no es un extraño para nuestro querido país, sino que es donde encuentra su verdadera nación que lo quiere, lo cobija y lo hace suyo. Un texto que no puedes dejar de leer desde que inicias porque escuchas la voz de Aníbal en cada frase, en cada historia y en cada postura que fija ante los diferentes hechos que se atravesaron en su paso como dramaturgo, actor y director, porque además de ser polifacético, Aníbal aún le quedan muchos años para seguir mostrando su personalidad extraordinaria, apostando y alimentando el Teatro de esto que llamamos “interior” y que muchos hablan de “provincia”. De nuevo Aníbal en este relato se pliega a la provincia y la alimenta
.
Gracias por esta biografía, siempre he considerado que todos los Maestros deben tener una, pero contada por ellos mismos sin intermediarios, espero con ansía a unos cuantos que admiro y que de seguro me devoraré esas ideas sin parar, como hice con el trabajo de Aníbal, bueno, para eso es el arte, para eso es el teatro, para vivir con o sin La razón... de mi actuación, pero hay que actuar.
Abrazos Aníbal, el libro me llevó a un punto donde no podía parar de leer. Bella experiencia, bella manera de contar tus experiencias, bella manera de dejar el rastro.
Y si los que leen este post y les da curiosidad vayan y cómprenlo, y con eso ayudamos a enaltecer estos relatos y espero que ninguno de sus estudiantes lo hayan dejado pasar de largo.

Símbolos y Transfiguraciones de Blanca Suárez (2017)


Símbolos y Transfiguraciones es un nuevo trabajo que Blanca Suárez nos entregó el pasado mes de enero en la sala del Ateneo del Táchira, donde podemos ver la exploración espacial de piezas que tratan de abrirse paso en cada uno de los trazos a los que nos enfrenta. Esta propuesta vuelve a entrar en la diatriba de lo que estamos buscando como espectadores, donde las piezas tratan de salir de su estado original para entrar en el juego del gran rompecabezas, pero que al unísono nos obliga a buscar la uniformidad -casi imposible- debido a la acertada fuerza con la que nos reta de nuevo la artista.

Un tema acertado sobre Símbolos y Transfiguraciones debido a este indagar entre las formas donde se van desplegando las piezas, te vas adentrando en los rincones de la fuerza del color, en el trazo que no deja de acechar al espectador en conjunto con una dinámica prácticamente indetenible. Blanca Suárez nos lleva de la mano hacia este movimiento de manera adictiva como todo artista capaz de desarrollar su despliegue estético partiendo de un sentido de uniformidad para desplegarse en polifonía de formas, dejando de manifiesto la experiencia y la sobriedad que la caracteriza. Ahora mismo Blanca Suárez busca descifrarnos como espectadores invitados a su festejo, navegamos entre fragmentos que van creciendo a medida que los transitas y se unen en conjunto de universos donde los Símbolos intentan escapar, pero se Transfiguran en discursos estéticos complejos que va plasmando sin mediar en la economía de líneas y en contrastes con la violencia del trazo.

Blanca Suárez es sin duda una de las artistas más representativas dentro del movimiento contemporáneo del arte tachirense, que emerge desde este jugar a formas que se traducen en caminos insondables plasmados en cada una de sus propuestas, y por ello se Transfiguran en excusas para acercarnos a estos Símbolos que ella va elucubrando y que se despliegan por todo el espacio en el que se exhiben.

Las Transfiguraciones aparecen como medio para apropiarse del espectador, y desde la idea de una pieza dinámica que va cayendo en medio de un campo místico hace que su obra en sí misma se reescriba y se relate sin mediar, sin frenos y sin conservar nada, porque a fin de cuentas, es una manera de exponerse, de verse, de proyectarse con su huella particular que es la de un artista en el punto máximo de madurez.

Símbolos y Transfiguraciones ha sido una de las exposiciones más activas y de mayor movilidad que se ha expuesto en los últimos meses en nuestra ciudad, es una extraordinaria alternativa,  para quienes se precian de un arte que se erige por su propios medios sin improvisadas aventuras, más al contrario, es una muestra artística muy activa y de gran valor estético.


Blanca Suarez nos vuelve a  sorprender, y es desde estos Símbolos y Transfiguraciones deja expuesta su manera de ver el arte, de buscar las alternativas en las que un conjunto de piezas discurran por su propios medios y no se detienen en ningún instante para entrelazarse con el espacio y los espectadores. Es sin duda una extraordinaria propuesta artística.




domingo, 18 de diciembre de 2016

EXTENSION UNIVERSITARIA , el juego donde los Universitarios se convierten en UNIVERSITARIOS Pieza en Tres Actos y Un Epílogo.

Discurso del 05 de diciembre de 2016, en el marco de la actividades organizadas por la Asociación de Profesores de la Universidad Nacional Experimental del Táchira (APUNET) en la Celebración del Día del profesor Universitario en Venezuela.

Cuando me plantearon hace cerca de un mes hablar sobre la Extensión Universitaria, pensé de inmediato entrar en la polémica sobre los conflictos en los que nos vemos quienes nos dedicamos a esta labor de llevar la UNET a diferentes rincones del estado. Pero también entra en conflicto el quehacer del día a día para intentar buscar la conexión de la institución con el resto de la comunidad, y cuando me refiero a comunidad me refiero de manera interna y externa, porque creo que es lo que más se espera de un extensionista para tratar de graficar su visión de mundo.

Foto tomada del perfil del Prof. Angel Gil
Pese a las múltiples maneras que intentan desarrollar el término de la Extensión Universitaria hoy día, debo acercarme al cuestionamiento de las formas cómo se ejecuta en diferentes partes del mundo, con claras bases que nos llevan a re-pensar las líneas en las que nos debemos mover, es muy clara la dinámica de la universidad en avasallantes cambios y necesidades que se generan constantemente y podríamos perder el tiempo en simples definiciones sin hechos concretos que respalden lo que realmente estamos intentando hacer. También se me ocurrió que podemos empezar a hablar sobre la incidencia de los proyectos de Extensión Sociocultural, -que es lo que en este preciso instante nos hemos enfocado en nuestro decanato y sobre lo que podemos apreciar en este discurso-, pero también nos llevaría muchísimo tiempo en mostrar cada uno de los vericuetos en los que se mueve el Arte y la Acción Social, que para nuestra comunidad es una necesidad innegable y que pide a gritos las intromisión de este aspecto en las políticas institucionales. Aunque para mí el Arte y lo que se entiende institucionalmente como “Cultura” no son una mera atracción o entretenimiento,  porque es la interpretación que se le había venido aplicando, pero hoy podemos cambiar este panorama y hablamos de la forma en la en la que reivindicamos, en lo que somos, en lo que hacemos y lo que tratamos de proyectar. Es la Extensión Sociocultural el compendio de acciones que van a buscar en lo profundo de la Identidad Cultural y de la Memoria Histórica esa particularidad que nos hace convertirnos en conjunto un día como hoy, pero que ocasionalmente estamos tan dispersos que nos vamos de la mano hacia el caos que es imposible negar. Esta negación cultural es una ola que intenta crecer con muchos adictos, lo que nos lleva de inmediato a la revisión de lo que realizamos.

Hoy propongo hacer una revisión clara y concisa de tres aspectos que los he querido transformar en Tres Actos al mejor estilo de una pieza teatral, donde podamos encontrar el punto álgido de nuestra identidad como universitarios y luego enlazarlo con nuestro perfil de Extensionistas: un Primer Acto que nos muestre que estamos perdidos en la ética profesional, en medio de un perfil universitario indefinido claramente; como Segundo Acto, la necesidad urgente de revisar la Academia como única salida al juego polifónico en el que estamos inmersos, y por último, la reafirmación de la Extensión Universitaria como inclusión de todos los que convivimos en la Universidad.

ACTO I

La ética del docente. Recientemente estuvimos desarrollando una serie  charlas y conversatorios sobre el arte y otros discursos, llevamos varios meses trabajando con estudiantes, docentes y algunos administrativos sobre las líneas de trabajo en el arte que muchos quieren catalogarla como “Cultura”, pero de eso no es de lo que vamos dilucidar aquí, hemos tenido la presencia de artistas de diferentes áreas que coincidimos en un mismo punto, la pérdida de la ética en todos los niveles, y es que el venezolano promedio está muy vinculado al medio superfluo de la politiquería banal y se entretiene con las diferentes maneras de ver cómo el país se quiere quebrar pero no lo hace. Estamos viendo un país que pide que lo analicemos, que lo revisemos y que realmente estemos en contacto con lo que acontece y no seguir alimentando esta conducta de vincular todo lo que concierne a un discurso vacío del gobernante del turno. Y es que el venezolano ha llegado al extremo de generar un caos polifónico que se traduce en la perdida de todo compromiso ético y por supuesto, se proyecta en la identidad universitaria, a veces queremos definir docencia, investigación y extensión pero no estamos realmente claros de cuáles son las necesidades de un profesor universitario, y seguimos pensando en el traspaso de conocimiento sin valores en los que se pueda convivir, sin un claro ejemplo de lo que realmente es el compromiso de un docente.

Podemos hablar de la Cultura y del Arte como agentes catalizadores y sensibilización en el imaginario interno de la UNET, pero mientras sigamos pensando que el discurso político gubernamental está por encima de nosotros seguiremos en la inopia.

Estamos claros que nuestras universidades se convirtieron en las plataformas para que muchos terminen haciendo su carrera en la “política partidista” y eso es lo que nos lleva a una carencia inmediata de valores educativos, que son la infinita rueda que no para, estoy cansado de ver a las autoridades universitarias estar más al tanto de un conflicto político que de una reorganización institucional que nos está reclamando desde hace muchos años. Estamos en medio de una pérdida de la ética como punto de apoyo y mientras no revisemos el perfil interno del docente universitario como catalizador de investigaciones que serán intercambiadas y alimentadas por su dinámica natural, no podremos ofrecerle los proyectos de extensión que necesitamos de manera urgente.

Volviendo al tema de las manipulaciones a las que somos sometidos con esta pérdida de horizontes, donde la Academia la dejamos a un lado para tratar de ver escalar en posiciones y beneficios personales dejando de lado la institucionalidad. Y es que la ética se perdió desde hace mucho tiempo y la Universidad no estuvo al tanto para dar los resultados que esperamos, se habla de una posibilidad de ser autosustentable, pero simplemente son palabras vacías que algún día quisieron acuñarse porque lo sugirió la UNESCO, y estas mismas palabras corren por los pasillos, se depositan en los anaqueles de nuestras bibliotecas y se desdibujan con los años en las frías paredes que nos recubren, porque estamos acostumbrados a escribir ideas y proyectos enfocados fuera de nuestro contexto, y nos resulta imposible que sean claros y concisos. Reitero que estamos en medio de la hecatombe del sobreviviente de una universidad que hoy está demandando que la rescatemos para que el docente sea un investigador/extensionista, pero no hay manera de articularlo, porque en sí misma está fracturada.

Nos vemos como archipiélagos, como grandes islas que conforman un océano de palabras e ideas que se van diluyendo, pero si escuchamos bien, no son  más que las respuestas a ese clamor para rectificar. Hoy,  Día del Profesor Universitario les pido que la escuchemos, que nos sentemos con calma y revisemos los pormenores del docente y su perfil enfocado a un trabajo incesante, tal vez pido una utopía, pero es lo que muchos estamos reclamando. No todo es una prioridad económica, la UNET tiene el potencial humano para avanzar, para clarificar y para despegar como bastión en innovación académica, pero debemos reivindicar la ética como nuestro norte, es urgente redefinir el perfil de nuestros docentes para que estén claros por las sendas en la que se deben encauzar.

Sí, debemos reafirma nuestra política universitaria, pero entendida esta como nuestra manera de obrar, de gestionar y de avanzar hacia una universidad que vaya enlazada en todos los sectores, donde los extensionistas, investigadores, profesores y todos los que conformamos este cuerpo docente (sin excluir administrativos, obreros y estudiantes, pero para efectos de esta intervención quiero hablar directamente a los profesores) tengamos el mismo perfil y no separados por condiciones legales de normativas, que no se han modificado en muchos casos desde la creación de nuestra institución. Recordemos que la UNET como toda institución sufre cambios complejos que van de la mano con los aspectos en los que nos movemos, respiramos y coexistimos con la Cultura entendida esta como “todo lo que hacemos” y no podemos aislarnos de las dinámicas en las que se mueven los Imaginarios Colectivos.

Volviendo al caso que hoy nos trae a esta reunión y  estamos a muchos años de la creación de un Decanato de Extensión, pero debemos hacer énfasis en una revisión del entorno en el que nos movemos, y que allá afuera no está tan diferente a lo que nos ocupa acá adentro si es por espacios que queremos definirnos.

Pero debemos tratar de integrar estas visiones para que los profesores de una vez por todas terminemos entrando en esta dinámica de la que nos ha costado tanto trabajo entender. Como docente exijo menos politiquería y más política, que nos comprendamos, que la universidad entre en lo que su rol exige y que seamos académicos a tiempo completo, de esa vinculación de la que nos hemos alejado, y que ahora estamos acá tratando de reflexionar sobre ella, es indispensable que podamos buscar este perfil y que se defina para que las demás funciones que tenemos sean bien desarrolladas, pero no como elementos divorciados. Tal vez esté exigiendo una utopía pero de ellas es de las que vivimos y de las que podemos hablar para sobrevivir, somos seres de ideas y eso es lo que quiero que desarrollemos para luego transformarlas en hechos que nos puedan ayudar a afinar y atinar al camino que debemos llegar.


ACTO II

La Academia ante todo. La revisión de la Academia, nos debemos a nuestras investigaciones en todos los ámbitos y es el primer paso para avanzar en medio de la Universidad, sin ella no se puede clarificar un objetivo final, es por ello que debemos revisar bien el concepto, se habla de la vinculación de la Extensión  a las actividades del profesorado, pero estamos en un punto donde en su gran mayoría se acerca a esta área por un  compromiso administrativo, ya sea para alanzar el ascenso correspondiente o el pase ordinario, es decir que hay una obligación sistemática que no compromete más allá de una remuneración salarial.

 La Extensión Universitaria debe ser una acción igual a la de Investigación (los proyectos de extensión requieren una preparación idéntica al de investigación, lo único que los diferencia es el campo al que está dirigido) que nace del seno de la misma dinámica del docente, es decir, que si no podemos definir el compromiso académico estamos errados por completo, es por ello que la Extensión Universitaria se ha estado viendo como una región casi exótica dentro de la institución y los mismos extensionistas nos hemos plegado a trabajar en la comunidades allá afuera, y a veces, estos proyectos no tienen vinculación con la dinámica de lo que ocurre dentro de las aulas de clase.

Es necesario que esta definición de la Academia esté conforme con las dinámicas de docente, como ser integral que investiga, -reitero investigar porque es algo en lo que debemos hacer énfasis académicamente- propone su proyecto porque es indispensable, y allí retornamos al tema de lo autosustentable y sostenible, que de acuerdo con la UNESCO planteado desde hace unos años en su representante Ban Ki Moon debemos convertirnos en esa respuesta que requiere el contexto social y donde la Universidad sirve como agente catalizador de los proyectos de necesidades que le atañen a su espacio. Si la Academia se desliga del compromiso social no puede existir Extensión Universitaria bajo ninguna circunstancia.

Debemos apuntar a una universidad que vaya de la mano con su entorno, que el docente se sienta en sintonía con ella y busque su reivindicación, que se deje impregnar de todo lo que le rodea, que no es sólo el instrumento para evaluar a los estudiantes, sino que es un generador de conocimiento, claro, para ello debemos buscar los medios efectivos en los que se pueda interactuar con ellos mismos y todo lo que puede resultar autosustentable.

Esto que planteo puede sonar como un proyecto titánico pero no es imposible, es un trabajo que venimos dilucidando desde que llegamos hace unos años al Decanato de Extensión, donde tenemos la posibilidad de experimentar y ejecutar maneras de gerenciar nuestras dependencias para que mantengamos esta armonía que estamos tratando de reconstruir.

No veo alejada la posibilidad de enmendar esta orientación de la Academia integral, pienso que hay un interés claro de nuevos docentes y otros no tan nuevos que se han acercado en búsqueda de apoyos en el Decanato de Extensión que nos pueden vincular con sus labores diarias, y es que podemos llegar convertirnos en una amalgama de docentes/extensionsitas/investigadores  sin necesidad de exigirlo desde una normativa, sino que a cada una de las especialidades las vinculamos de una u otra manera, no es difícil lograr este punto, pero tampoco es fácil, es simplemente replantearnos los horizontes de una Academia que debe ir hacia esta excelencia y que nos es más que la reafirmación de lo que somos, de los que nos corresponde vivir a diario en nuestra institución.

Debemos retornar, revisar y estudiar minuciosamente el sentido original de la creación de nuestra UNET y acercarnos a las modificaciones que sean pertinentes, pero no perdamos esta esencia de una UNET para las comunidades que nos circundan, donde el docente se sienta parte de una Academia que va en crecimiento, que podamos vencer las vicisitudes en las que nos vemos envueltos pero con un aire de limpieza académica, donde desarrollemos los proyectos de manera conjunta, sin limitantes de ideas, que el horizonte sea esta Academia en la que debemos evaluarnos constantemente, que es nuestro compromiso y de cada uno de los que hoy estamos acá y es nuestra responsabilidad buscar esta excelencia de la que tanto se habla.

La revisión de la Academia no podemos dejarla pasar de largo, mi invitación es que revisemos este desempeño de nuestros docentes y que seamos fuentes reproductoras de conocimiento, logrando con esto que el proceso de integración entre Extensión e Investigación será más activo y menos traumático.


ACTO III

Extensión Sociocultural o la reivindicación de lo que somos. En el año 2002 llegué al Decanato de Extensión para dirigir el Grupo Experimental de Teatro UNET, compromiso que debo reconocer lo consideré un riesgo, una aventura casi imposible de sostener por la historia que esta agrupación poseía y los maestros que allí transitaron como fueron Rafael Daboin, Saida Castellanos y Ciro Villamizar, este último mi maestro en estas lides del teatro y de la vida. Llegar al Grupo de Teatro me vinculó de inmediato a la dinámica de la Extensión Universitaria por azares del destino, allí fui forjando una línea de trabajo dirigida al contacto directo del arte con el resto de la comunidad y no he parado, luego desde mi concurso como Docente Extensionista me obligué a trabajar en proyectos con escuelas, comunidades y organizaciones de diferente índole, ir como ponente y conferencista en diferentes parte de Latinoamérica para apreciar de cerca cómo es la Extensión Universitaria y sus acepciones, al  llegar a ser el coordinador de Extensión Sociocultural desde 2014, me llevó a la imperiosa necesidad de volcar toda la experiencia en una reorganización de los procesos de Extensión Cultural para que se vislumbre como un punto fundamental en la dinámica de nuestra UNET.

Ha sido un trabajo un tanto agotador  pero muy gratificante, hemos avanzado y estamos despegando apenas con la ayuda y las orientaciones del Decano de Extensión y los amigos que están allí dentro, por ello decidí llevar de la mano los programas SOMOS CULTURA  que es de carácter educativo y FRONTERAS que es sobre investigaciones en arte desde el ámbito fronterizo, son dos programas para que las actividades de los grupos que allí están adscritos se multipliquen en esfuerzos con frutos tangibles y es lo que hemos logrado. Debemos acercarnos a  indicadores que vayan más hacia lo humanístico y no terminemos siendo cifras y estadísticas que no están acordes con los procesos que se están modificando y que ayudan poderosamente al sistema educativo, respuestas que hemos recibido trabajando con comunidades donde las reacciones no son inmediatas, pero vamos modificando y acercando conductas a esta sensibilización de la que tanto nos hemos quejado, pero que ya la vemos acercándose.

Estamos trabajando en un proceso de Extensión Universitaria que va en múltiples miradas, tanto la interna como la externa donde podamos encontrar la mayor participación de miembros unetenses que quieran participar en las agrupaciones o en los proyectos y que vayan en aumento con actividades que son todas las que se nos puedan ocurrir. Es INDISPENSABLE seguir sensibilizando desde el Arte,

es el Arte la única herramienta que conozco y por la que abogo puesto que es todo lo que soy,
es el Arte el que nos permite vernos como realmente estamos planteando el mundo,
es el Arte la única salvación para que la educación se enrumbe hacia caminos de excelencia,
es el Arte el juego donde el ser humano se convierte en un verdadero humano,
es el arte la posibilidad de modificar las violentas arremetidas de los contratiempos en los que a veces nos enfrascamos
es el Arte el único pasillo por el que veo que podemos acercarnos a proyectar nuestra institución como la casa de los tachirenses, donde estamos en constate ebullición y que de ahora en adelante no podemos permitir que nos arrebaten lo que hemos soñado, lo que queremos, lo que hemos recuperado y lo que viene con más ahínco en medio de una comunidad que nos reclama de manera urgente que nos identifiquemos con ellos, que somos ellos y que somos todos los que este espacio compartimos.

 Como extensionista dejo claro que la incidencia de la actividad Sociocultural que es realizada en este proceso de sensibilización está enmarcada en la única mirada de animar los docentes para traerlos a nuestra instancia y diversificados junto con las funciones de investigación y docencia. Estamos en un compromiso muy complejo, donde la institución está llamada a ser el elemento clave de la presencia del quehacer docente , por eso hoy quiero saludar a mis queridos amigos de Extensión Agraria, Extensión Industrial y Pasantía, Formación Permanente, Centro de Información Regional, Servicio Comunitario y por supuesto al Decanato de Extensión, sin obviar el excelente e impecable trabajo de todo el personal de Extensión Sociocultural UNET que está esforzándose para tatar de depurar y de presentar la información de lo que allí se traduce en actividad cultural constante, sin mengua de ninguna naturaleza, trabajando en conjunto y esperando fortalecer los lazos con las dependencias de la UNET y esperamos poder llegar a un punto clave de proyección (no publicitaria), sino de erigir una institución que realmente está llamada a catalizar un movimiento y llevar la cabeza extensionista de la región, estrechando lazos con todo lo que se refiere a organizaciones y comunidades del estado Táchira.


EPILOGO

Ya para concluir quiero expresar mi gratitud a las autoridades universitarias de la UNET que han confiado en nuestro trabajo, a la Asociación de Profesores de la UNET para que sigan realzando el trabajo de quienes acá estamos labrando un camino, pueden contar con mi participación activa en los diferentes foros, cátedras, conferencias y conversatorios sobre la extensión Artística y Cultural y el perfil del docente que me ha preocupado en los últimos años, para que la definición de lo que es un universitario integral se logre unificar y se permita llegar a un buen término en la formación de quienes en este momento están ingresando y a  quienes tienen muchos años más para que nos apoyen y nos nutran con sus ideas que son extraordinariamente valiosas.

Esperamos seguir trabajando en una cartelera cultural activa semana a semana y continuar con el compromiso de una UNET de todos y para todos lo que creemos en ella.

Estimadísimos profesores tengan un feliz día, que las metas que nos tracemos sean para beneficio de todos y que la UNET siga siendo el norte de nuestras vidas y de nuestras carreras profesionales.

Muchísimas gracias y perdonen lo extenso de esta intervención.

Feliz día.



San Cristóbal 05 de diciembre 2016



José Ramón Castillo
Docente, dramaturgo y director de Teatro 

domingo, 25 de septiembre de 2016

EL CONFIDENTE Y LA MÚLTIPLE LECTURA DE UNA EXPERIENCIA TEATRAL QUE NO ESTABA EN LOS PLANES

A veces hay pruebas que te colocas sin planificar y creo que en esto del teatro estamos muy claros que no podemos aferrarnos a procesos únicos que pueden encasillarte, pero nunca sin dejar de manifestarse desde la poética que venimos desarrollando. Encontrarme con un proyecto ajeno, al que fui un convidado para presenciar una lectura y donde terminé realizando el trabajo de dirección es muy interesante, por ello pienso hoy que fue un desafío llevar esta pieza a escena, claro, y debo reconocer que entré en conflicto en varias ocasiones por las siguientes razones.

La primera que es la de mayor peso, por circunstancias del destino Hortensia Quintero me propone que le ayude con su montaje, el cual llevaba mucho tiempo tratando de concretar en varios intentos fallidos, y yo como buen figón quise ver la temática y terminé en una suerte de director que empezó a manipular el texto. Construí el universo de lo que allí se quería representar, aunque debo ser sincero, el conflicto fue monumental porque había que retornar al teatro del que he me he alejado en los últimos años y en el que me debía ceñir a un dramaturgo y esto es algo que se va pasando de largo y uno se va volviendo más renuente a ciertos autores y propuestas. Pero en EL CONFIDENTE se dejó llevar la dinámica entre el elenco, el legado del dramaturgo y la dirección, por ello se convirtió en una especie de familiaridad muy curiosa. Total, terminamos reconstruyendo este drama en una pieza de gran interacción física, de desarrollo en conjunto y de propuestas interminables y fue esta última, la parte que más me gustó.

Un motivo más que prevaleció, es que me inmiscuía en el Grupo de Teatro Educadores Jubilados del Municipio Junín, y aunque el nombre del agrupación es sugestivo a materias del magisterio y todo lo referente a esta área, de la cual no me gusta hacer referencias, es cierto que hay una búsqueda en el fondo de parte de su directora que funge como actriz y siempre está en búsqueda de directores muy diversos para lograr su cometido. También estoy claro que Hortensia con su constancia cumple este 2016 veinte años con su proyecto, que trasciende de las escuelas y de los maestros para erigirse entre actores y directores. Y es que desde su fundación no se ha detenido por un  instante, entrar en este universo me llevó a reflexionar sobre la rebeldía del teatro que se entromete en cuanto intersticio está allí plasmado y que está gritando siempre que no le abandonemos.

Las dudas siempre están floreciendo y eso es lo maravilloso, puesto que sin ella no podemos avanzar, pero enfrentarse a este elenco y realizar una propuesta de la que estamos acostumbrados desde El Incinerador Teatro, me resultó increíble su desarrollo.

Al accionar estamos allí en medio de esta autopista de propuestas, y Hortensia se convirtió en una de las principales protagonistas, con tal fortaleza y creatividad fuimos construyendo los diversos fragmentos del universo en el que los fui induciendo. Pero volviendo al tema del tiempo Veinte años no es nada sencillo, y mucho menos en un país como el nuestro donde hay conflictos de toda índole para mantenerse en esta aventura de la producción teatral, aunada a las rencillas y las parcelas que se mantienen a la orden del día. Por eso creo que este proyecto sigue creciendo y esperemos por muchos años más, aunque se dice con mucha ligereza pero realmente estamos frente un ciclo de que deja manifiesto la constancia, la disciplina, y marca claro un objetivo que es mantener parte del teatro vivo por medio de cualquier vicisitud, y mi admiración total para Hortensia y su equipo de trabajo, especialmente a Pablo Ordoñez que es infatigable y que logra concretar muchas ideas que se le proponen por su gran convicción para elaborar un discurso gestual que va creciendo constantemente.

Una tercera razón, estar en este proyecto de EL CONFIDENTE donde inicialmente debía enfrentarme a un texto del maestro Gilberto Pinto, que para todos es un ícono dentro de la dramaturgia venezolana y con su mirada aguda pudo inmiscuirse en los temas más álgidos que desde siempre nos han acosado como nación. Su poética va desde un teatro de reflexión, siempre me había acercado a sus lecturas, en muchas ocasiones lo he estudiado con mis estudiantes, pero ahora me ha correspondido trabajarlo en escena, sin previo aviso por esta petición de Hortensia y por mi infatigable curiosidad de probar y explorar con aspectos que se alejan de mis intereses. 

Debo reconocer, que a medida que pasaban los días, al trabajo le saltaban más aristas de las que podíamos imaginar, lo que nos dio pie para seguir trabajando y creciendo creativamente. Luego, al revisar el ensamble de las escenas, las acciones y los performances nos indicó que estábamos frente a una fuente inagotable de imágenes que se sugerían a cada hora que pasaba el montaje. Hoy, podemos decir que estamos frente uno de los dramaturgos más importantes de nuestro país, y que hace apenas hace unos años lamentablemente nos abandonó por cuestiones del destino, sólo hay que agradecerle por este legado y esperemos se logre aún más su difusión y comprensión en todos los espacios posibles.

EL CONFIDENTE es una aventura que te lleva a un teatro muy bien anclado en el siglo XX –en cuanto a referencias, sitios y personajes- y Gilberto Pinto reconstruye parte de la historia acercándonos, tal y como lo explica en el prólogo de su obra “a un mundo de intereses mezquinos, de megalomanías enfermizas, de mistificación, de discriminación, arrastracuerismos, de centros de poder que imponen o marginan artistas y de perfiles rayanos a veces en la imbecilidad o el cinismo, como lo es (en gran medida ) el mundo del teatro venezolano”,  hecho sobre el cual se construye este discurso y nos deja en vilo a lo largo del tiempo en que se representa la pieza, y realiza una disección descarnada de los vericuetos en los que se mueven quienes quieren llegar cada vez más arriba en el Poder, sin importar el largo inventario de desazones y humillaciones a las que se deben exponer.

Pieza de Diego Rivera dedicada a Leonardo Ruiz Pineda en 1952. Propiedad Prof. Alfredo Padilla actualmente en la sala Rafael Daboin de la Universidad Nacional Experimental del Táchira.
Por último, y esta parte ya es algo que  nos atañe como región, hace un año en el estreno de FRIDA, recibimos en préstamo una obra del artista mexicano Diego Rivera, dedicada a Leonardo Ruiz Pineda de parte de nuestro amigo Alfredo Padilla, pieza que ha estado en la entrada de la sala Rafael Daboin de la UNET desde abril de 2015 y curiosamente han ocurrido algunas cosas, primero la llegada de Hortensia con la pieza, segundo, la temática sobre este asesinato en 1952, tercera, en la sala corre un hálito de acercarnos más a este personaje que está casi olvidado en nuestro imaginario, cuarto, han aparecido personas y puntos de referencia que nos vinculan, y corroboro lo que en reiteradas ocasiones hablo con mis actores, las obras escogen a los directores y no al contrario, total, que hemos estado en medio de una polifonía que nos lleva hacia este camino sin mediar. Para concluir y esto es con respecto al estreno de este miércoles 28 de septiembre que se celebra el centenario del natalicio de Leonardo Ruíz Pineda y lo realizaremos en el Ateneo de Rubio, lugar de donde es oriundo el personaje y estoy seguro que traerá su respuesta, algo que no quiero limitarme a ver, sino que deseo vivir.

Cabe destacar que Leonardo Ruíz Pineda es un personaje con miles de defensores y detractores al unísono, porque estuvo envuelto en medio de esta trifulca política de los años cincuenta, período que fue decisivo para nuestro país y que ha generado gran cantidad de reflexiones en todos los ámbitos, puesto que la praxis política desde ese entonces hasta hoy, se ha mantenido con los mismos personajes y las mismas formas de ejercer la represión. Leonardo Ruíz Pineda perdió su vida de manera cruel y despiadada por intereses ocultos que hoy todavía están cubriendo con su manto de zozobra, en un país donde no se menciona su nombre, donde es un escándalo desempolvar estas ideas y donde es casi un delito averiguar sobre los hechos acaecidos aquel 21 de octubre de 1952. Leonardo junto muchos otros personajes de nuestra historia regional están reclamando desde su silencio una reivindicación de sus acciones, de sus ideas y de sus maneras de enfrentar los embates a los que fueron sometidos, y sobre los que aun sus nombres resuenan en estos imaginarios de personajes perdidos entre las páginas de los libros.

EL CONFIDENTE es toda una maraña acciones tanto desde su leiv motiv, la pieza en su totalidad, la manera como la abordamos y la construcción de los personajes por este elenco tan particular y la lectura que procuramos hacer, es un testimonio y un reclamo desde el TEATRO  y una propuesta estética que vamos alimentando en cada ensayo y función, porque es lo que verdaderamente nos interesa para seguir creciendo en esta poética.

jose
25 de septiembre 2016
06:43


miércoles, 21 de septiembre de 2016

¿CÓMO SE EDIFICA LA PAZ? MAS PREGUNTAS SURGEN HOY DÍA INTERNACIONAL DE LA PAZ

Desde hace muchos años estamos tratando de asignar a cada acción humana un día específico, LA PAZ también lo tiene y fue decretado por la Naciones Unidas el 21 septiembre desde el 2001 y podríamos decir que todo hasta acá es esperanzador, puesto que ella nace en medio de la confusión de una guerra que estaba a punto de iniciar en el Medio Oriente y los sucesivos ataques terroristas que se generaron en ese año. Hoy quince años después leo muy temprano en la mañana esta afirmación de Ban Ki-moon: «Trabajemos juntos para ayudar a todos los seres humanos a lograr la dignidad y la igualdad, para construir un planeta más ecológico y para asegurar que nadie se quede atrás.»

Pero hablar sobre la PAZ en este sentido es confuso y un tanto difícil de hilar, porque es una tarea que le corresponde a cada uno de quienes habitamos este planeta pero NO estamos dispuestos a aportar nuestra cuota. De igual manera veo muy difícil el florecimiento de LA PAZ por la condición en que nos movemos actualmente, y es que en muchos países, o mejor dicho, en TODOS los países se pretende hablar de un fenómeno que me resulta incomprensible, pues LA PAZ es una imagen que se deslastra de todo lo que conocemos, de todo lo que hacemos, y es una Utopía que “algún” día “alguna” raza extraña la entenderá.

No quiero entrar en polémica sobre esta discusión, porque podríamos abrir un foro sobre quién aporta y quién se niega a LA PAZ, pero si vemos justo al lado, tenemos bastante con esta VENEZUELA donde no se puede decir nada, donde ya no puedes realizar un comentario porque de inmediato te apabullan con consignas política efímeras y superficiales sin asidero y sin sentido, y es que en nuestro país se habla de un  proceso conciliador pero ninguna de las miles de partes se asegura de ello y todos hablan de persecuciones, venganzas y agresiones a cada instante,

NO podemos hablar de PAZ en un país donde estamos acostumbrados a maltratarnos
NO podemos hablar de PAZ mientras intentemos marcar nuestros criterios con imposiciones violentas
NO podemos hablar de PAZ mientras nuestra idea de PAZ es la de ofendernos

Tampoco podemos alegrarnos por este proceso de pacificación de COLOMBIA donde hay tanta manipulación de parte de los medios y de todos los que circundan estas redes de internet, a las que frecuento cada vez con menos por su desinformación al instante. LA PAZ en COLOMBIA  se esconde detrás de las cortinas de polvo que levantan los camiones militares, dejando un territorio extraordinario para que la guerra se niegue a desaparecer, donde TODOS son cómplices, se mantienen en silencio y los pocos que denuncian son callados sin derecho a reclamo por parte de sus pares. Tampoco se puede hacer una referencia a MÉXICO y su conflicto armado entre organizaciones delictivas que manipulan los centros de poder gubernamental y se niegan a bajar las armas, acentuando los problemas de desapariciones, despojos y asesinatos a la orden del día. Claro, hablo de estos tres países porque son los que más me duelen y donde mis afectos están más arraigados. Pero menos aún, podemos mirar nuestra Latinoamérica que está plagada de líderes inescrupulosos que atentan con la Oscuridad, abogando por intereses que siguen alejándose de las prerrogativas de un mundo en PAZ, más al contrario, estamos en medio de la ruina absoluta de las instituciones que van generando la violencia y que va creciendo junto a la polifonía, en un caos, donde LA PAZ no entiende su presencia y seguramente no quiere aparecer. Porque a fin de cuentas, LA PAZ nos es más que un estado mental, individual, privado que nos reclama que deberíamos llegar en beneficio de conjunto, en colectivo… pero no se logra concretar.

Hablar de PAZ es hablar de discursos vacíos que nos cercenan los sueños
Hablar de PAZ es hablar de un mundo de incomprensiones hacia el Otro
Hablar de PAZ es mendigar un gesto amable de quienes nos circundan
Y lo peor es que, quienes hablan de PAZ, son esos mismos que están auspiciando los procesos bélicos del mundo, lo que representa una historia mucho más compleja y en la que no quiero entrar en detalles.

Miles de personas se están movilizando actualmente por nuestros países (caso concreto de esta migración que tenemos en Venezuela) y están tratando de acercarse a esos sueños de PAZ, pero esa PAZ de ellos y de nosotros, no se concretará mientras no haya la real responsabilidad de sus acciones, el empuje de quienes salimos a diario a la calle a enfrentarnos a la desidia de lo cotidiano y nunca se logrará mientras no veamos el privilegio de convivir, de coexistir, de sentirnos habitantes en el que somos iguales, NO, seguiremos detrás de estas falsas expectativas, de ilusiones, de lo que nos quieren imponer como la PAZ.

NO hay medida que nos demuestre los estados de PAZ, porque esta PAZ de la que se habla en la ONU es una ilusión y palabras vacías que tratan de llegar miles de personas que no tienen conciencia de lo que ocurre a su alrededor –que realmente somos millones-, considero que LA PAZ se forja desde el mismo interior de quienes la ansiamos, pero mientras más se suplica por ella, ella más se aleja y se convierte de nuevo en un sueño inimaginado, sí, es un sueño que se colma de palabrería, de frases vacías, de letras, de símbolos, de estampados sin destino, pero que son parte de esta desierta palabra mal llamada PAZ.

La PAZ que nos enseñaron y que ahora de manera autómata tratamos de reconstruir, es todo lo vacío que he referido, pero no es necesario que nos aislemos en los mares de sueños, es indispensable salir a reivindicar este discurso con acciones y no con palabras.

Creo fervientemente en los hechos sinceros, en la ingenuidad y en los sueños que no se deben perder para que pueda existir esta PAZ, no hay un pensamiento impositivo que sea capaz de acercarse a esto que planteo, pero está allí oculto adrede, está a punto de aparecer y de seguro encontraremos el camino de un nuevo sentido, de nuevas generaciones que no serán ni mejores ni peores, simplemente estarán allí, activando sus sueños y esperemos que sean exactamente para la coexistencia.

Por eso hoy Día Internacional de la PAZ considero que es más importante entrar en sintonía con nuestros sueños que tratar de decretarla con discursos fatuos, porque realmente nos muestran una PAZ ignorada.

Jose
21 de septiembre 2016
14:29