lunes, 9 de octubre de 2017

Frida en PTI

Hace unos meses atrás tuve la oportunidad de ir a la Fundación Cultural de Foz y presenciar el trabajo mancomunado que se realizó sobre la figura de Frida Khalo por un grupo de artistas de la región. Hoy día me topo con esta misma exposición en la biblioteca del PTI, y es que  UNILA abre las puertas para recibir esta visión múltiple de la artista mexicana. Debo aclarar que esta figura icónica ya está transformada en un sello muchas veces esnobista y hasta banal de la cultura occidental, hecho que me parece aterrador, puesto que es bandera de luchas estériles, a veces insospechadas etiquetas, o de simple moda. Pero retornando a este caso de la exposición en PTI, la interacción del símbolo empieza a desligarse de esta banalización y busca de lenguajes que realmente que enfrentan una codificación particular de mucha luminosidad, sencillez y sinuosidad apacible.

La exposición en sí va desde una gráfica muy particular de artistas convencidos de este juego icónico, hasta llegar a la figuración conceptual, de la mano de una exploración que genera voces y sonidos llamativos. Y es que enfrentarse a este manojo de símbolos es difícil, y los artistas entrarán siempre en un riesgo de hacer de los estereotipos los medios para su experimentación. Allí probamos que hay matices en los que se puede divagar, en los que se puede explorar, aunque hay que enfrentar los espacios convencionales del lenguaje estético para entender que las lecturas responden a polifonías de un tema. Es un juego de re-crear el universo de Frida, desde las variedades del color, del trazo y del concepto, y ella, sorprendentemente se va renovando y camina por este filo peligroso de su frialdad, de esta aurora que la envuelve en medio del cliché, pero que en la mayoría de los casos llama la atención del espectador.


Para los Unileros que estén buscando un lenguaje, explorar algunas propuestas estéticas o simplemente ver alternativas artísticas, pueden pasarse por allí y ver esta Frida que no deja ser polémica, que ahora trata de reescribirse y luchar contra el fantasma donde la quieren encasillar.

La invitación y es para que se pasen por la biblioteca de PTI, no pierdan esta oportunidad de dialogar con el arte que nace en esta ciudad y que busca espacios poco a poco.

Espero puedan asistir y recuerden: EL ARTE ES UN PELIGRO PARA LA IGNORANCIA!!!

Compañía El Incinerador Teatro (Venezuela)
@joseincinerador

lunes, 2 de octubre de 2017

8 DE OCTUBRE – DIA DEL TEATRO LATINOAMERICANO Mensaje de Fabio Rubiano



1
Somos un continente, o varios continentes donde pasan cosas tan aterradoras y devastadoras que nos producen risa.
Sí, risa.
No solo en los teatros.
Y cuando nos reímos ante un crimen, cuando no nos detenemos ante un niño tirado en la calle, cuando bailamos apretados (casi en un ritual de fertilización) un ritmo tropical en cuya letra dice “mátala, mátala, mátala, no tiene corazón esa mujer”, cuando toda la izquierda atea apoya la llegada del Papa, y la ultra derecha católica la rechaza, nadie lo entiende.
Sí, alguien lo entiende: nosotros, aunque antes parecía que otros hablaran mejor de nosotros que nosotros.
Santiago García, maestro del teatro la Candelaria siempre se preguntó “Cuál es nuestro personaje”. Alejandro González Puche y Ma Zhenghong docentes y directores teatrales en la Universidad del Valle ponen Chejov en tierra caliente “Cambiamos la geografía y por supuesto la temperatura de la hacienda”
Y aun se oyen gritos cuando nuestros Shakespeare nada tienen que ver con lo isabelino. ¡Traición!, dicen algunos.
Sí. Tuvimos que hacerlo.
Tuvimos que traicionar al Brecht que nos enseñaron en el que la emoción nublaba la razón, y lo legal era evitar a toda costa la empatía.
¡Nos pedían renunciar a las emociones!
¿A una sociedad que seduce mientras baila “mátala, mátala”?

2
El doctor en antropología social Carlos Granés en su libro El puño invisible, en el capítulo dedicado a Kerouac y a la visión de la generación beat sobre América Latina, dice cosas más que antropológicas, literarias o sociológicas, teatrales: Sal Paradise y Dean Moriarty, personajes de En el camino, en su búsqueda de paraísos perdidos fuera de la consumista sociedad norteamericana, llegan a México y al cruzar el desierto mexicano gritan “Qué país tan salvaje”, “Auténticas chozas miserables” ven un mundo que solo existe en sus fantasías y deseos, no en la realidad. Añaden:
“Nadie desconfía, nadie recela. Todo el mundo está tranquilo, todos te miran directamente a los ojos y no dicen nada, solo miran con sus ojos oscuros y en esas miradas hay unas cualidades humanas suaves, tranquilas, pero que están siempre ahí”
¿Algún latinoamericano hablará así de otro?
¿Lo infantilizará de esa manera?

Durante un tiempo sí. Hubo épocas en que todos los obreros y los campesinos tuvieron la razón en las obras.
Cuando estos gringos vieron Juárez, el alcohol y las prostitutas los obligaron a cambiar de posición. Y se fueron para el otro lado, Juárez era ahora el territorio del mal.
Burroughs mismo en su gira por Latinoamérica decía que en Bogotá los subalternos de las oficinas llamaban doctor al primero que veían, y todo el mundo, así estuviera en la miseria llevaba corbata; que los policías eran incompetentes y feos debido a las radiaciones atómicas; que en Mocoa los brujos que preparaban el Yagé eran viejos borrachos y de poca vergüenza, que en Puerto Asís el especialista local en Místers le había cobrado 20 dólares por acostarse con él, pero que le había robado los calzoncillos; que Ecuador era horrible y tenía complejo de inferioridad, que Lima le gustaba porque le recordaba a México, y además encontró jovencitos baratos a los cuales llevarse a la cama.
Anota con toda la ironía el maestro Granés “¡Sorprendente revelación la que tuvo Burroughs!... El subdesarrollo era excitante y divertido.”
Pues no, gringos. No somos ni lo uno ni lo otro.


3
Nuestro realismo (no mágico, insisto) se encuentra en lugares muy diferentes de los que hemos visto a lo largo de la historia.
En algunas partes de nuestro continente pasamos del costumbrismo y el sainete directamente al distanciamiento brechtiano, y lo interpretamos desde Boal, y Buenaventura y García, y Peixoto, y Dragún y Tavira; más (aunque también) que desde Bernard Dort o Adorno o Benjamin.
Y tuvimos que traicionar a los maestros, y decidirnos por un pensamiento propio. El primero fue Brecht. Dejamos de pensar que con la emoción se alteraba la comprensión, o la capacidad de crítica. Nos dimos cuenta de que el teatro no es conciencia y mucho menos la correcta, que asumir eso no era hacer teatro, era creernos portadores de la verdad.
Y nada mejor que equivocarse.
Los personajes tenían que hablar con sus propias voces.
Y es cuando nuestro distanciamiento nos da Chejov de tierra caliente con aristócratas rusos con ropa de aquí, y en vez de cerezos hay palmeras, y el Tío Vania es el Tío Ivám, y nuestros bosques del sueño de una noche de verano tienen minas antipersonales, y nuestras peleas con espadas son evidentemente falsas porque descubrimos que nunca en la vida en ninguna obra de la historia del teatro universal han sido creíbles. 

4
Las utopías siguen, pero no defendemos unos votos de pobreza que quién sabe quién instauró en el imaginario teatral latinoamericano como mecanismo de pureza y creación; nos interesan los teatros llenos de todo tipo de públicos, agradecemos y debemos mucho a los gestores culturales, sabemos lo que es un patrocinio, estamos aprendiendo a cobrar.

5
Agradezco el honor de poder hablar en este día tan especial. Hablo en mi nombre, en nombre de Marcela Valencia, con quien fundamos el Teatro Petra, y en nombre del grupo. Aquí nadie ha hecho nada solo.
Doña Perla, la mamá de Marcela, al salir del estreno de la segunda obra del grupo le dijo: hija, la obra está muy buena, ¿pero es necesario que salga sin ropa?
Sí, mamá, le respondió Marcela.
Es que se le ve todo, dice doña Perla.
No se me ve nada, mamá, solo los pelos.
Era el final de los 80 y el vello púbico aún era un elemento atractivo, no se había entrado en la exigencia pederasta de los genitales rasurados.
No era fácil salir desnuda delante de un teatro lleno cuando la mamá de tradición cristiana estaba en platea acompañada de tías y primos.
Así ya lo hubieran hecho hasta el cansancio en los sesentas. No era fácil. Esto era Colombia, Latinoamérica.
No era fácil, pero lo hicimos.
Mientras nosotros lo hacíamos con miedo, grupos de sociedades acomodadas nos mostraban en escena cuerpos revolcándose en sangre de utilería, y se masturbaban sin el menor rasgo de intimidación.
Mientras todo esto pasaba en nuestros países se cortaban cabezas.
Y a nosotros nos daba risa.
Las dos cosas.
Así es nuestro teatro.

Fabio Rubiano Orjuela nació en 1963 en Fusagasugá, Colombia. Es actor, autor y director de teatro

Tomado de https://celcit.org.ar/articulos/3/8-de-octubre.-dia-del-teatro-latinoamericano/



miércoles, 13 de septiembre de 2017

Tramas Urbanas de Fronteira

Realizar un estudio sobre narrativas cotidianas de la Frontera, y más en esta región, resulta toda una aventura, los conceptos tienden a repetirse en lecturas trajinadas, reiterativas y hasta ingenuas, pero en el caso de la exposición fotográfica Tramas Urbana de Fronteira, de Guilherme Cardim, la frontera se expone desde la dimensión de un espectador en caos. Por supuesto, esta mirada se vincula con el movimiento y el intercambio comercial, sería ilógico no entrar en este tópico, pero esta "mirada" de la Frontera, devela a cientos de personajes que se mueven en medio de la polifonía de un lado a otro del Ponte Amizade. Más que un registro de interconexión profundiza en el movimiento de cuerpos y de símbolos particulares que se han construido en el imaginario de sus habitantes.

Hablar de la Frontera es una invitación para cuestionar el tránsito comercial característico, pero el trabajo de Guilherme Carmin se orienta a desenredar, o tal vez enredar, -depende de la óptica- el lenguaje desde el ruido visual al que se sometió y se prolonga en cada una de las imágenes expuestas. La composición estética de la imagen es fundamental, busca esta polifonía desde discurso caótico, para detenerse de manera abrupta en detalles que relatan historias contradictorias.

En este caso el empleo de la fotografía como elemento que permite registrar la mutación del espacio, induce a crear una Frontera sin definición de espacio, aquí se funden Foz de Iguazú y Ciudad del Este en una franja muy delgada de su territorio donde se imitan una de la otra. La difuminación del límite físico se respira en el trazo agresivo de la imagen, en el trabajo de saturación de la luz, en la dinámica de ruidos que permiten al espectador reconstruir y dividir de nuevo sus visiones de frontera, que convierten la exposición en una especie de atracción que acelera y obliga a detenerse en pausas intermitentes.

En Tramas Urbanas de Fronteira se genera claramente el acercamiento a espacios territoriales sin definir desde la polifonía, pero se mantiene como constante el sustrato interno o subterráneo de los cuerpos que habitan y cuentan su historia. Cada fotografía tiene independencia, expone su propia narración, se visualiza al fotógrafo como testigo minucioso del movimiento, y, aunque parecen miradas múltiples, en cada uno de los destalles, nacen estas Tramas Urbanas de Fronteiras, resignificándose en lecturas particulares.

El trabajo de Guilherme Carmin bajo la orientación de Diana Araujo Pereira desde la UNILA deja de manifiesto que la Frontera, una vez más, es expuesta como punto de encuentro, de lugares comunes que se viven a cada lado de la división física.

En la sala de exposición de la Fundación Cultura de Foz de Iguazú, por esta semana las Tramas seguirán contándonos sus relatos que resultan muy interesantes y atractivos.

Y no se les olvide: ¡EL ARTE ES UN PELIGRO PARA LA IGNORANCIA!!!


jueves, 13 de julio de 2017

Arte en UNILA


Desde el día 03 hasta el 07 de julio la UNILA se vio colmada de cantidad de actividades artísticas que fortalecen su imagen de espacio para la experimentación en las artes, porque esa realmente una gran referencia que de ella se desprende, y no por equivocación. Es muy agradable ver cómo el trabajo arduo y constante de profesores y estudiantes continúa creciendo y expandiéndose vertiginosamente. En este Incinerador voy a comentar sobre un suceso interesantísimo que resultó siendo una la “Semana del arte” en la institución, claro esto lo hago sin discriminar las actividades académicas de charlas, conversatorios, conferencias y eventos académico que están a la vista semanalmente y que realmente hacen de este espacio un dinamizador de propuestas.

¿Por qué me decido a escribir sobre arte?, porque me parece que es uno de los puntos más álgidos de toda comunidad universitaria y lo vivimos quienes transitamos desde muchos años en diferentes universidades. Para comenzar, el lunes 03 logramos apreciar el trabajo del Grupo de Teatro COTECO'I de UNILA con una interpretación del Teatro del Oprimido de Augusto Boal, una dinámica bien agradable para quienes entramos en sintonía con las artes escénicas, cantidad de personas que entraron en la sala 114 para disfrutar de esta segunda función de temporada, y lo más importante, una sala repleta de jóvenes que entraron, debatieron e interpretaron roles de actores para dar soluciones a los conflictos que allí se recrearon.

Mientras, a escasos pasos en la sala 111 se desarrollaba el concierto con la Orquesta de Cámara de UNILA demostrando que los estudiantes que están bajo una extraordinaria dirección. Y es que en la semana de recitales de la carrera de Música el talento no se dejó ocultar detrás de la timidez de los nuevos y los no tan nuevos ejecutantes que se atrevieron a posar su experiencia adquirida durante el semestre, con recitales tan variados que se desarrollaron desde el martes con piano, el miércoles voces líricas, el jueves las guitarras dejaron sonar sus ecos y el viernes de nuevo el canto con una variada y amena propuesta de repertorio. Esto nos indica que en UNILA existe y resuena otorgando su trabajo a la comunidad.

Pero no todo para aquí, por durante la semana las actividades de Letras-Arte y mediación cultural con su evento MED!ATO donde prevalecieron extraordinarios conversatorios, exposiciones y charlas durante la mañana y el resto de los días con actividades de intercambio cultural en los espacios abiertos de la institución.

Por otra parte el jueves en la noche logramos ver un intervención titulada “Sonistesia” que ensambla video, performance y música en vivo en uno de los jardines, con una propuesta agresiva, clara y definida entre estridencia y emociones, que dejó a los espectadores cavilando sobre la necesidad de hablar de los temas de soledad, violencia y angustia.

Y para cerrar la semana no podía faltar la muestra de performances, dejando claro que en Unila también el cuerpo es empleado como herramienta abierta de interpretación y escritura que reclama su espacio. Los performances fueron llamativos, con propuestas muy innovadoras, y lo mejor, estudiantes asumiendo el rol de performers con instalaciones audiovisuales de gran interés, donde particularmente me queda esa sensación que esta universidad vive y se mueve.

Esperemos que continúen trabajando con este rigor, mostrando todo lo que aún queda por explorar y seguir haciendo propuestas más intensas en TODAS LAS DISCIPLINAS ARTÍSTICAS, y por cierto, no se les olvide ir al Festival de 3 Fronteras en la Fundación Cultural de Foz que está fantástico.

Actividades que se generan del seno de los artistas y muchas más que tal vez no se mencionan en esta reseña. Por ahora sólo me resta decir lo que siempre he defendido: ¡EL ARTE ES UN PELIGRO PARA LA IGNORANCIA!!

*Dramaturgo y director de Teatro
Compañía El Incinerador Teatro (Venezuela)
@joseincinerador


miércoles, 7 de junio de 2017

¿Por què no creo en las Izquierdas?


¿Por qué no creo en esa palabrita llamada Izquierda? Bueno ante todo debo decir que estuve militando en las filas de la izquierda por muchos años, que mi pensamiento y mi corazón aun respiran buscando esa reivindicación de los más jodidos, y por la cual más de dos década he estado trabajando en medio de la desidia, con gente que más lo necesita en diferentes regiones de Venezuela. Esta revelación la hago sin presiones y sin dolores de ideología, al contrario lo hago desde la necesidad de hablar con la voz de los que salimos todos los días a la calle, de los que estamos cansados y decepcionados, de los que buscamos otros hogares lejos de casa porque era insostenible la situación en nuestra bella casa llamada Venezuela.

Todo lo hicimos por una idea que estaba siempre allí, al lado de la calle, en la casa, en los ojos de nuestros hijos, arriesgamos con todo sin límites, sin familia, sin tiempo, sin mirar a los lados, simplemente allí mirándonos en esas caras que siempre nos reclaman que estemos con ellos. Sin restricciones. Pero hoy la izquierda –si es que podemos hablar de una izquierda seria- nos quiere traer de nuevo a una manipulación que siempre he criticado, a una manipulación de pensamiento que me molesta en gran medida. Porque, aunque vengo de una familia de combatientes y de revolucionarios, que me enseñaron que lo primero es la vida y que siempre debemos mirarnos al espejo antes de hablar y creo que hablar tanto al espejo él me contesta por ratos. Mis maestros y familiares siempre me dijeron que la idea es ese horizonte de la claridad, de la humildad ante las adversidades, y la humildad ha permitido que calle de manera insospechada. Pero en Venezuela se nos ha ido de la mano la situación, vemos un gobierno que en otrora luchó por esta reivindicación de quienes nos sentíamos aislados, pero hoy se desvaneció en particularidades, en sentimientos ególatras que todavía en este momento me parece una aberración. Sí, lo acepto, creí por mucho tiempo que era la manera de hacer las cosas, pero no considero que los venezolanos estemos pasando por tantas necesidades hoy día, que las cosas sean tan perturbadoras y que las autoridades sigan el camino de ver sólo una vía, la de mantenerse porque hay una necesidad de hacerlo sin paragón sin claridad.

Estamos desde hace meses ante un estado inoperante, en manos de un gobierno inepto que dejó de lado las necesidades básicas –si quieren, como simple ejemplo vean las fronteras de donde yo vengo- para dedicarse a una propaganda inútil, de una constituyente innecesaria y tiran al piso una lucha que hicimos en el 98. ¡Y todavía quieren que nosotros como buenos borregos sigamos el camino! Pues me niego rotundamente, cada día que veo este país por el que sufro minuto a minuto, veo que la ola crece sin parar, sin posibilidad de mirar a los lados y nos quieren poner de un lado u otro de la izquierda, pero pregunto hoy ¿Cuál Izquierda? ¿La tuya o la del Mundo que nos imaginamos? Ahora venimos con el discursito superfluo como si el Mundo de moviera en sólo en dos direcciones,  al cual no estoy dispuesto a seguir.

El gobierno en su afán por mantener la hegemonía se instaló en la lucha contra una “derecha” –porque esa gente que anda en la calle està mas desorientada que cualquier otra cosa-  violenta y ahora la exaspera con movidas electorales improvisadas, la Izquierda sólo busca reflexionar sobre lo que no hicieron, me imagino, o sí, hicieron que muchos nos defraudáramos de ellos, y allí llevamos más de cinco años donde cada día es más difícil vivir en esta tierra. Mi pregunta es ¿cuál es la alternativa? Bueno, revisémonos desde lo que nos falta, desde lo que adolecemos y que nuestra gente pueda vivir mejor su vida. Porque muchos estamos buscando otro hogar pesando más allá que en los de acá, porque esta cobardía nos trajo a un vacío generalizado tanto dentro como fuera. Me imagino que cuando este vendaval pase vedrán las cuentas por cobrar, y eso, no estoy dispuesto a pagarlo por otros.

Las Izquierdas en esta Latinoamérica, y peor aún, en Venezuela, perdieron credibilidad ipso facto, ahora vamos buscando nuevos rumbos. Pueden catalogarme de vendido, apátripa, vividor o estúpido acomodaticio o la frase que más que más me gusta “saltatalanquera” –cosa que es la única arma con la que me pueden ofender, pero si salto la talanquera me voy de culo, porque al otro lado no hay nada-, pero no me preocupa, porque es lógico, pero para mí siempre el pensamiento es lo primero y la condición humana es lo que me define.

Vamos coño, pensemos, no lloremos, no nos quejemos, vamos adelante y, por supuesto, que vamos a salir de este atolladero en el que estamos y que a TODOS nos afecta cerca o lejos, pero cambiemos de una vez por todas, porque ya creo que es la hora de rectificar esta situación.

PD: me disculpan mis panas, pero hay que ver las cosas con ecuanimidad.




sábado, 3 de junio de 2017

Eugenio Barba 2017

Viajamos no para cambiar de lugar, 
sino para cambiar el modo de pensar, de ver. 
Vamos lejos solo cuando ignoramos a dónde vamos. 
¿Se puede enseñar esta ignorancia? (Barba)

Coloco este epígrafe al inicio del texto porque considero necesario entrar en este viaje al que nos sumerge Eugenio Barba en el discurso del Doctorado Honoris causa entregado el pasado 22 de mayo por la Facultad de Teatro de Janáček Academia de Música y Artes Escénicas de Brno (República Checa), es una recopilación de su vivencia en más de cincuenta años aportando ideas sobre el teatro y su renovación constante. Allí se plantean las dudas que pueden existir al tratar de mover el teatro hacia profundidades insospechadas, esto en el caso de artistas que se dedican a explorar sin medida, y sólo consiguen caminos insondables que aún faltan por recorrer. Está explícita la manera de resumirlo, el Teatro no sólo es un trabajo de creación artística, sino que es un TODO al unísono, como una filosofía de vida, que nace de la fuerza telúrica de los pensamientos, las sensaciones y esta obstinación de seguir adelante arriesgando todo sin detenerse.

Es un viaje hacia tres puntos fundamentales que son la base de la estética en la que se sustentan los artistas y aprovecha de recordar la construcción de un elenco comprometido en la búsqueda de una manera particular de accionarse.
Eugenio Barba - Foto Tommy Bay

En primer lugar vemos un Barba que está apostando al punto único de la acción teatral: el ACTOR y él reconoce su compromiso como director del grupo de 1964 que fundaron el Odin Theatre sin reparar en su entorno, más que su manera de ver el mundo se trata de viajar al interior a su irremediable “obstinación” o lo que el sentido le motivara. Como creadores bajo una rigurosa y disciplinada actitud para revisarse a cada instante, mantiene este sentido último la creación, porque el director quien debe revisar el problema y no estar atado a soluciones que sería el lado más sencillo. El proceso de construcción del espectáculo y todo lo que su planteamiento filosófico incluyen, debe estar sintonizado en medio de una relación actor/director y su fluir de caminos que deben mantenerse en libertad, nunca dispersos, y siempre cohesionados, de manera que puedan ver lo compacto de una estética.

Como segunda parte entra en la filosofía del Teatro, como tal, busca lo que se va a convertir en el complejo artístico, es decir, hay que buscar las herramientas para mantener esta cohesión, pero sin dejar de lado el proceso de creación. Para lograr esto habla de sus proyectos como el Magdalena Project, el Festival Transit y la revista The Open Page, que se derivan de Odin Teatret, ISTA – International School of Theatre Anthropology, Universidad del Teatro Eurasiano, CTLS (Centre for Theatre Laboratory Studies), Archivos del Odin Teatret, Odin Teatret Film y la casa editorial del Odin Teatret donde cumplen las tres funciones básicas que son la artística, la pedagógica y la de investigación, logrando llevar esta propuesta  a través de los años.

A pesar de esta titánica labor, pensemos un poco más sobre el Teatro, ese que siempre está atento y salvaje para renovarse a sí mismo y tal vez nos sumergiremos en propuestas más claras desde cualquier rincón del mundo en que nos encontremos. A lo mejor en unos años estaremos entrado en la polémica si Eugenio de verdad es un revolucionario del teatro, pero eso dejémoslo al tiempo y a las “Academias”, por hora podemos decir que aporta desde la Antropología Teatral cantidad de patrones sobre los que tenemos referencia para buscar esta senda que se diluye a cada instante, que se nos pierde por veces y que nos acompaña a diario.

El perderse en esta senda es lo que me indica que estoy transitando por otro camino que no había podido ver, y ahora estamos tratando de explorar, pero es muy difícil mantenerse, más no imposible. Las propuestas seguramente estarán plagada de cicatrices y brechas que permitan mostrar más de lo que somos, de lo que nos planteamos, y estoy seguro que nuestros fantasmas, demonios y miedos puedan buscar esa escapatoria que terminaremos viéndonos a nosotros mismos. Es un juego fantástico y un viaje alucinante el que Eugenio está planteando a través de una vida consagrada al teatro.

Por último empieza a cerrar el discurso con la filosofía del ACTOR, busca el punto para  estar al lado de él, con el que negociará y al mismo tiempo, impondrá la visión de jugar con sus estados, de trabajar sin parar en el constructo de un personaje que será único e irremplazable. Sólo se puede vivir con y para el TEARO, beber de él, de su rebeldía y de su trajinar diario, no hay TEATRO mientras no se viva, mientras no se disfrute, mientras no se esté bien adentro y que sea un sólo horizonte sin mediar. Es posible que esto sea una odisea, pero algunos la vivimos de esta manera.

El ACTOR y todo TEATRISTA viven el Teatro al máximo, al extremo, con la suerte de una innovación dentro de sí mismos, y desde él es de quienes estará el nuevo cambio del Teatro, aunque de tanto hablar de horizontes nos perdemos y debemos dejar que el Teatro fluya sin cesar, sin parar, y que sea más una filosofía para coexistir entre todos.

Extraordinaria reflexión que nos deja de manifiesto el aporte que Eugenio Barba para el teatro actual, por estas sendas que cada día se bifurcan más.

Para leer completo el discurso de Eugenio Barba pueden entrar en:


http://www.artezblai.com/artezblai/discurso-de-eugenio-barba-al-recibir-el-doctor-honoris-causa-en-brno-republica-checa.html

viernes, 26 de mayo de 2017

GÉNERO Y DICTADURA EN PARAGUAY: Los primeros años de stronismo: El caso de los 108 (2016)

Una investigación siempre estará orientada por muchas aristas, especialmente de quienes la emprenden, este caso no es la excepción, porque se impregna de una sensación de opresión por el contexto en los que se mueven las minorías. Se resaltan grandes voces, y se percibe la voz de Aníbal Orué Pozzo, Florencia Falabella y Ramón Fogel por procurar un relato que esté plasmado en imágenes, retratos y recortes periodísticos de un caso que marca un período histórico de Paraguay.

Cuando de reseñas periodísticas se trata, es imprescindible encontrar en método exacto para ir hilvanando una historia, estamos frente a un impresionante flujo de información que va redactando los hechos como van aconteciendo y la mirada de quienes la guían, serán el proceso más complejo de esta visión. Esta investigación que emprende el grupo está marcada por los hechos violentos de 1959 y el caso 108, que se enraíza en el imaginario Paraguayo, generando toda una polémica basada en la discriminación, resemantización del Cuerpo verbal y simbólico, pero además trasciende hasta las inmediaciones de un Cuerpo Domesticado que se permea en una educación de finales del siglo XX, y, que aún, perdura en algunas instituciones de manera lógica.

El trabajo que aquí se analiza está enmarcado en la fuerte represión de los cuerpos, cómo este genera en el contexto un cambio radical de las concepciones de la sexualidad y de la fuerza brutal de represión, que el totalitarismo logra, y en países como los de este cono sur están aún resintiendo estas cicatrices.

En el caso 108 y uno quemado, inicia con la muerte del locutor Bernardo Aranda, bajo circunstancias plagadas de manipulación de los medios de comunicación de la época, dejando de manifiesto el momento en el cual inicia la persecución, encarcelamiento y desaparición de un grupo de personas por su naturaleza sexual. Este es un punto álgido durante la dictadura stronista y el libro inicia revisando un caso que va a arraigarse en la postura de un Cuerpo que está tratando de liberarse, pero que es controlado con la anulación del mismo y como escarmiento de todos los que intenten buscar formas de liberación o de protesta.

Sin embargo, la Domesticación del Cuerpo implica la sumisión del mismo ante el poder y de allí se controla el imaginario de posibles protestas que estarían latentes en un estado carente de libertades. Es por ello que entra manifiesto el control desde el medio, que indica a las familias que se conviertan en los principales testigos y delatores de las conductas amorales de los individuo que asumen una postura cercana del 108, y lo que ello implicaría en cuanto a significados corporales y por ende, la anulación de los Cuerpos como partícipes de un poder sin restricciones. El discurso del terror mantendría una sociedad aún más cuidadosa al momento de ejercer su derecho de palabra.


Ahora bien, si este Cuerpo es Domesticado obviamente está anulado, entonces vemos que en medio de las bases de la educación el número 108 estará vinculado con características particulares de discriminación, segregación y represión del homosexual como miembro de la comunidad general. La mediación fue fundamental para propagar esta resemantización y allí a otras estructuras como educación, familia, religión y solidificar coercitivos claros de orden, para que el cuerpo no adopte las posturas mencionadas en los capítulos anteriores. El libro a esta altura nos deja ver una nueva forma de escritura de un Cuerpo que se convierte en estereotipo de nacionalismos, de hombre Nacional que nace de su indumentaria, posturas corporales y uniformidad para todos por igual, dejando de manifiesto que el Cuerpo Domesticado no es más que la inclinación de una postura hacia delatores y de testigos constantes, dispuestos a la denuncia, ya sea dentro de las instituciones formales del estado o en la familia, justificando limpiar estas de “enfermedades” sociales que los convierte en peligrosos elementos de terrorismo libertario.

Podemos decir que este libro es un trabajo que abona al estudio de la crónica periodística como elemento fundamental para analizar los proceso militaristas en Latinoamérica, y que, además de demostrar la capacidad de manipulación en la que se mueven aún muchos medios.

Trabajo impecable de narración periodística que aun hoy nos deja la posibilidad de buscar nuevas alternativas de investigación sobre el tema.




martes, 9 de mayo de 2017

DÍA NACIONAL DEL ARTISTA PLÁSTICO

Armando Reverón es sinónimo de Luz, es el Mago de la Luz, del paisaje conjugado en simbolismo dejando una estela ampliamente conocida no sólo dentro de nuestro país, sino que extiende a otras fronteras. Sin embargo, siempre hay factores que entristecen y es que hoy estamos en medio de una trifulca que se erige como sombra en Venezuela y me preocupa sobremanera, por eso es indispensable que recapitulemos, porque de lo contrario seguiremos avanzando hacia sendas que nos llevan rápidamente al subsuelo de valores, patrones y convivio.

Hoy estaba a punto de escribir a mis grandes amigos los Artistas Plásticos, debo reconocerlo, soy fanático de algunos, pero creo que me limitaré simplemente a buscar las similitudes entre el universo de Reverón y las propuestas de lo que estamos viendo cruzar el patio. Reverón cautiva con esta poética de la Luz, que, no está de más decirlo, me cautiva ese performance en lo que se convierte su vida, en lo que se puede hacer al girar la importancia del artista y su legado.

Me atrevo a decir que es el primer “performer” registrado en Macuto, construyendo su Castillete, sería algo como su laboratorio de la imagen. Estando allí sabía que el arte es para probarlo, para encariñarse y para convivirlo a cada instante –lamentablemente el Castillete fue devorado por la tragedia de 1999-, aun desde las formas en que se integró al litoral. Reverón va en búsqueda de un lenguaje que podemos seguirla desde su formación en Europa, y se evidencia en una producción de más de treinta años donde exploró un sinfín de motivos para buscar estos vericuetos de la Luz. Creció en la imaginación, respondiendo a sus antigüedades, al sombrero Pumbá, a sus animales, a sus Muñecas y por supuesto de Juanita que le acompañó desde aquella fiesta de carnaval en 1918, para convertirse en su compañera, albacea y guardián erigiendo una historia fantástica.Esta relación amorosa es un punto álgido que debemos desempolvar y estaríamos reivindicando un personaje de la historia venezolana que fue pilar en la construcción de este universo.


Efectivamente, este Performance, este Cuerpo que se empieza a desgastar con el paso de los años, es lo que hace que Reverón empiece a reivindicar el objetivo de su producción, tratando de manera implacable e incansable de generar un espacio para que sus piezas se dinamicen en conjunto con su Cuerpo. Las piezas hablan de este disfrute del contacto de su pie en la arena, esta sensación del trazo que se desgasta con el sonido del mar, del viento corriendo sin mesura en las telas empleadas y la mirada al infinito de las Muñecas que se convertirán en las testigos de las andanzas del pintor en su Castillete.

Hablar de las Muñecas, es hablar sus compañeras fieles, que aun después de muchos años –tuve la fortuna de verlas en la Galería de Arte Nacional de Caracas hace apenas tres meses- y al estar tan cerca de ellas pude sentir esta implacable textura que el pintor les otorgó, y están a punto de revivir, o así parece, porque casi nos cuentan una nueva historia. Momentos mágicos que hacen sentir la presencia del pintor en medio de esta soledad de la Galería, de esta frialdad en la que están envueltas las dueñas del Castillete. Las Muñecas serán eternas guardianas de sus sueños, narrándolo en sus ojos, aunque el Mago de la Luz ya no esté entre ellas y relatan parte de su misterioso carácter.

Pero de lo que sí podemos estar seguros es que estamos frente a un portento de la creación, de un poeta del trazo y de un interminable soñador que dejó en sus obras, Cuerpo, Vida y Movimiento, para que hoy, día de su cumpleaños también se lo adjudicamos al Día Nacional de Artista Plástico. Aunque en medio de esta catástrofe en la que estamos sumidos, las celebraciones no están de más, y podemos decir que estamos rescatando parte de la memoria de un país que necesita mirar desde esta Luz de Reverón de nuevo, para buscar en los recodos de las telas, en los retazos del color y en la frescura de su Macuto, esos rayos luminosos de una esperanza para continuar avanzando en las sendas infinitas del arte.

Saludos a mis amigos los artistas este día, y un enorme abrazo repleto de Luz para parafrasear a Reverón.


jose

lunes, 8 de mayo de 2017

Festival Internacional Jazz al Este 2da edición

El sábado 29 de abril se desarrolló en Ciudad del Este un extraordinario evento, “Festival Internacional Jazz al Este 2da edición”, donde se reunieron diversos músicos del género para exponer las producciones que desarrollan en este momento, y nos convirtieron en testigos excepción ante la variedad que resultó tan múltiple como virtuosa en cada una de sus apariciones.

En primer lugar nos enfrenamos a la propuesta de Jose Villamayor, y digo enfrentamos debido a su reto de exploración diáfana y prolija que demuestra en la guitarra, maestro paraguayo con inquietudes de composición que se desafíen en cada ciclo armónico. Ejecución clara y técnica para entrar en las variaciones de la guitarra y empadronarse con una amalgama de corrientes contemporáneas que nos llevan de la mano hacia un ciclo sinfín en cada uno de los temas. Prestidigitador que va subiendo las revoluciones a medida que avanza su performance, estábamos en medio de la base aparentemente repetitiva de largos ciclos acústicos, pero demuestra ser un guitarrista recursivo que entra en armonía sin temor y trata de avanzar en medio de una plataforma que él mismo va creando. Cada solo es una oportunidad para subir el tempo, la polifonía e inyectar la fuerza con las que entra y sale la lira. Virtuoso que explora sin temor, va más allá del canon y trata de encontrar una salida con solos limpios, técnicos, donde la improvisación se torna un privilegio que él mismo asoma ocasionalmente y sostiene este equilibrio que nos lleva a pensar en un final sin final.  

Como segunda alternativa presenciamos un ensamble bastante tradicional en cuanto a estructura y convenciones como es el caso de Jota P. músico brasileiro de extensa carrera y experiencia en el género, que plantea un ritmo más apegado a sus orígenes. Pero no por eso deja de impactarnos con variaciones en los vientos desde el saxo, que es su fuerte, acompañado de un ensamble impecable que le acompaña, además de dejarnos una extraordinaria performance que trae ambiente de fiesta, porque el jazz también es eso, una enorme fiesta que Jota P. sabe sobrellevar con sus composiciones, que van a ritmo arrollador en juego de armonizaciones que corren dentro del auditorio y obligan a los asistentes a levantarse de sus sillas, para impregnarlos con esta sonoridad tan latinoamericana, teniendo claro que no escatima esfuerzo para arrastrarlos sin cansancio.


Por ultimo tuvimos la presencia de Pablo Selnik, flautista español que nos demostró los cambios de formato en su propuesta sonora, la musicalidad compacta en armonía y un sonido absolutamente innovador, de fuerza indetenible que va desde los grandes silencios, la polifonía incansable y la incansable sensación de sincopas en desmesura que resultan muy atractivas. Nos hace llegar al límite del caos al mejor estilo del free jazz, pero luego, abruptamente, nos atrae de nuevo hacia la línea que él rigurosamente va erigiendo, por ello somete la composición, aunque para ser sincero en ningún momento nos dio tregua ni permitió el despiste, puesto que estábamos inmersos en este juego de rituales, conexiones  a sus bases filosóficas y la necesidad de entrar en el cosmos único del músico contemporáneo. Pablo Selnik va más allá de cualquier convención y explora en aguas profundas de su espacio con mayor empuje en cada pieza, cabe reconocer el trabajo impecable de su cuarteto con Chino Corvalán que es un maestro desde el bajo eléctrico, alimentando la armonía compacta y segura, Bruno Muñoz en el saxo y Seba Ramírez en la batería, que los lleva a reaccionar de manera clara en cada uno de los cortes, pausas silencios y cambios de tempo durante el recital.
Fragmento de trabajo de Pablo Selnik 

Una noche con tres maneras de proponer el jazz desde un espacio fantástico como es Ciudad del Este, con calidad en la producción del evento, para luego cerrar en otro local con una Jam Session donde ya un poco más distendidos, pudimos ver la capacidad de improvisación de los músicos que se subieron a proponer temas, dejarse llevar por el feeling del momento, que nos cobijaron de acordes y tonos hasta bien entrada la noche.

Sólo resta decir que estar en medio de este “Festival Internacional de Jazz en Ciudad del Este 2 edición” se debe agradecer por el espacio y nunca dejar de decir: EL JAZZ ES UN PELIGRO PARA LA IGNORANCIA.


José Ramón Castillo

Dramaturgo y Director de Teatro.



PD: abajo dejo un video de Jose Villamayor que está en Youtube.




lunes, 1 de mayo de 2017

Lo que comenzó siendo un performance basado en el Cuerpo de la Mujer y terminó siendo un trabajo complejo sobre el Cuerpo Fragmentado, Fracturado y Violentado de Frida Khalo.

Nunca fui muy amigo de la imagen de Frida Kahlo y todo lo que ella representa para el mundo contemporáneo de artistas “snob” y de luchas estériles de “género”, que, en lugar de avivar una crítica de la artista mexicana termina convirtiéndola en imagen de consumo banal. Estas propuestas transforman el arte en objetos de articulación comercial, que están ligados a comentarios inertes de jóvenes y no tan jóvenes que se hacen llamar artistas, y que, a fin de cuentas, son panfletos vacíos que imponen inexistencia estética a la obra y su contexto. Por ello siempre me vi enfrentado a esta imagen de Frida –aun hoy me cuestiono- que incluso la empleaba en algunos de mis montajes como ejemplo de marketing y superficilidad.


 En 2015 mientras realizábamos una residencia artística con Dianita López que recién llegaba de Chihuahua a San Cristóbal, para un proceso creativo con el Incinerador Teatro, comenzamos a explorar muchas facetas del mundo en la frontera, de las inmensas ganas que teníamos de realizar un trabajo de estereotipos, iconos y fetiches de comercio entre Venezuela, Colombia y México, la idea inicial era realizar un trabajo performático que sería llevado luego a escena, en una suerte de proceso que siempre realizo, y con ella salir de gira una vez más. Pero la cuestión no fue tan sencilla, y, como en todos los procesos creativos, se fueron desligando sus objetivos iniciales y se afianzó en esta idea de las Fronteras que se mueven, pero en este caso no íbamos hacia las Fronteras físicas o regional, sino hacia una  aventura de nuestros sin límites para buscar ciertos valores y designaciones estéticos que le agregaríamos en este proceso. Duramos cerca de tres meses y medio entre la exploración, la inmersión en el tema y la exploración del Cuerpo de la actriz que se expandió en el escenario sin control, y de la que nos vimos arropados por las oleadas inmensas de patrones que rompíamos a medida que pasaban los días y las semanas de esta producción.

Primero, estábamos en medio de la vorágine de una temporada de FRESA, en conjunto con su gira, y el elenco de El Incinerador estaba igual que siempre con el estrés a tope, estos compromisos nos estaba abarcando el tiempo más de lo esperado, con invitaciones en Mérida, Caracas y Pamplona, pero sin dejar de estar pensando en este proyecto. Por ello Dianita estaba detrás de nosotros viendo todo y calculando cada paso que dábamos, y fue allí en medio de una tromba de ideas mientras recapitulaba un día que se me cruzó la imagen de Frida, pero lo que no sabíamos era que Frida nos estaba llamando, -siempre he dicho que uno no escoge el montaje, el montaje lo escoge a uno, tal vez por eso esté hoy en el fin del Mundo-. En fin, me atreví a escribir a Humberto Robles, dramaturgo mexicano que admiro para solicitar el permisos de estudiar Frida con la posibilidad de un montaje, aunque muy pocas veces trabajo con dramaturgia ajena, esta opción me gustó muchísimo, luego de él enviarme la documentación necesaria me vi de nuevo en Aguas Profundas de no saber qué hacer con todas las imágenes que teníamos, cómo ensamblarlas con el bello texto de Humberto, contando que en Pamplona ya habíamos realizado un performance en la reunión del Proyecto FRONTERAS 2015.


Surgió la idea de invitar dos actrices más que eran Adelita y Dulce Santander, pero las convertimos en unas especies de Fridas muy andinas, que hablaban el “idioma del gocho” –me refiero a acentos, modismos, costumbres de la región andina venezolana, ellas fueron formadas en estas tierras, lo que me dejaría ver que sus Cuerpos se apropiarían de un elemento externo y nos iríamos a otra aventura más vertiginosa- y que se internaron de manera tal en las construcciones de las Fridas que fueron avasallantes en cuanto a desgaste físico se refiere. Se incrementaron las horas de trabajo entre mis viajes a Caracas los fines de semana, las intensas horas de ensayos en San Cristóbal que iniciaban en las tardes y culminaban por allá en las noches sin respiro alguno, fue agotador.


La música fue una variación de temas de La Llorona por parte de mi hermano y cómplice Robinson Pérez que se adjuntó al proyecto de manera espontánea, como debe ser en el teatro, y terminamos haciendo una pieza performática respetando a cabalidad el texto de Humberto,  con imágenes multimedias que acompañaban a las Fridas en este camino que se trasformaban en muñecas de colección de artesanía, para hablar desde las Fridas que se reivindican y exigían al público una revisión de la historia de esta figura con serenidad.

El trabajo se convirtió en un gran ágape donde la gente pudo disfrutar de buena comida, de buena música, de videos, de olores, de sensaciones, algunos del público durante las funciones se emborracharon, y por sobretodo de un extraordinario performance de tres actrices que se jactaban de todo lo que podían hacer, de las dinámicas en las que se movían y de un éxtasis que aun hoy lo revivo a detalle.

Las fotos son de los panas Igor Castillo, Ricardo Ramírez y José Ramón Castillo.

Dianita muy pronto se vienen las buenas nuevas ;)

PD: este fue el trabajo previo a la Medea… que luego montamos en otra residencia en Chihuahua (México) ese mismo año. Y hoy por acá en mi sabático interno en el fin del Mundo, planificando nuevas propuestas.

Gracias Dianita J