jueves, 8 de octubre de 2009

“Perritos” + plaza de los mangos + ciudad: ASCO


CIUDAD: Camino por las calles de la ciudad en una tarde plácida de un fin de semana, y me quedo estupefacto viendo la cantidad de personas que necesitan o quieren un espacio para salir a descansar. Esta ciudad está volcada hacia la rutina diaria: el estrés laboral. Vemos como miles de sancristobalences son autómatas que se suben y bajan de autobuses, siendo marcados por el sino de ser unos miserables que no tienen ni vida propia, la urbe se come sus sueños.


Me he dado cuenta que los sueños son mentiras y la esperanza se reserva sólo para los que tienen suficiente para gastar en cosas superficiales y banales. Estamos frente a una ciudad que es cada vez más fría, más automatizada, más implacable y devora más seres humanos. Es una ciudad que sufre de calor interminable- no sé si es por el calentamiento global o nosotros la deterioramos cada día más-, el tráfico insoportable donde nadie sede el paso a nadie, la música indolente que emiten desde los carros, una cantidad de basura que no tiene dueño, o mejor, los dueños se hacen de la vista gorda porque: “eso no me importa… que se jodan los demás”.

PLAZA DE LOS MANGOS: Volviendo al tema que nos trajo hasta acá, estaba yo, ahí, caminando exactamente entre la Plaza de los Mangos y el Pasaje Acueducto, viendo este desastre que ese encargaron de hacer la alcaldesa y el gobernador. Me veo transitando un domingo con mi perro Ramiro, sí Ramiro, ya lo conocen y no es necesario explicar el nombre, por que sino no termino hoy. Entonces camino con Ramiro y me detengo en la plaza y le digo: “Hey Ramiro cuidado con lo que haces en la plaza, por que eso es una cochinada”; claro cualquiera que me vea dirá: “este pana se fumó algo y se le fueron las luces”; pero sí, lo confieso, hablo con el perro para relajarme, y el perro es más sensato que muchos de los que andamos por allí, por la famosa “Ciudad de la Cordialidad”.

“PERRITOS”: Veo a una señora con otro perro y ella lo ha llevado para que use la plaza como baño, le comento que eso no debería hacerlo, y la vieja me grita, además de insultarme. Entonces para evitar esto, me voy caminando al otro extremo de la plaza y en cuanto me voy a acostar en la grama, mi mano entra en algo suave, viscoso y maloliente que dejó un “perrito” allí y algún dueño ni se preocupó por levantar. Es la razón por la cual reacciono y pienso que deberían sacar los animales de estos sitios públicos, porque no sólo es en la plaza, sino en las calles, en las avenidas o frente a nuestras casas y los dueños no hacen nada… NADA! añadiendo a nuestra ciudad un ingrediente más: Mierda de perro por todos lados.

TOTAL:

Por eso me gustaría que se iniciara un plan desde la alcaldía, la gobernación la CIA, los Paracos o quien sabe qué carajos: que coloquen garitas en cada esquina de nuestra ciudad, cada una con un francotirador dentro de ellas. Luego, cada vez que un “perrito” se acomode para defecar y lo haga, el francotirador dispare a su dueño… claro, porque el “perrito” no tiene la culpa. Si matan a unos seis dueños de perros, los demás tomarán conciencia y allí sí creo que solucionaremos el problema de recoger las gracias de los “perritos….”

1 comentario:

jean dijo...

De pana eso se ha vuelto una costumbre que las viejas saquen a sus perros a hacer sus necesidades en sitios publicos o en los frentes de las casas! obvio nunca en el frente de sus casas! pendejas no son